Camino al 2021

Con la llegada de un nuevo gobierno al frente del Órgano Ejecutivo se plantea un panorama, hasta cierta medida incierto. Para la población en general podría ser hasta esperanzador conocer a los nuevos funcionarios, pero ¿qué pasará si hay reciclaje en algún momento? No es necesario que a diario se recuerde que los diputados (sólo para citar posibles candidatos) son considerados como los más desgastados en el quehacer de la Administración pública, ninguna encuesta los plantea como figuras públicas con valores o de confianza y claro la reputación que estos funcionarios tienen ha sido bien ganada, ellos por ejemplo generan las medidas que rigen la parte legal, que por cierto la mayoría coinciden que no favorece a los que supuestamente representa, propone reformas, derogan o crean mecanismos legales que afectan a toda la comunidad y que trasciende a generaciones; en fin un rol protagonista en el concierto nacional. Lamentablemente las líneas de interés de cada partido, en muchos casos, prevalecen ante el interés de la población.

No es de extrañar el rechazo de la gente hacia el Órgano Legislativo. Medidas antipopulares como la reforma al sistema de pensiones, el aparentemente despilfarro de recursos de la construcción del nuevo edificio de la Asamblea Legislativa, y se subraya aparentemente, por desconocimiento de las dimensiones del edificio a construir, claro a priori se considera como una cantidad muy elevada y sin ningún beneficio a la población, esos ejemplos hacen ver muy mal a los diputados.

Nadie en su sano juicio se opondría a la creación de nuevas escuelas, a la mejora de los hospitales, a combatir la delincuencia, en fin, a obras que beneficia al ciudadano de a pie.

Por el bien del país, ni el Frente ni Arena deben seguir anulándose mutuamente, esto no quiere decir que exista coaliciones o pactos políticos bajo la mesa ni mucho menos en forma abierta, pues hacerlo en función de abrir un frente de batalla anti Bukele, les daría el tiro de gracia ante su voto duro o militancia, deben buscar posiciones de Estado las cuales tengan como consecuencia el desarrollo suficiente y necesario para el avance de las mayorías, y que al final fortalezcan a los mismo partidos políticos. Los partidos deben recoger insumos de su base, conectar con la ciudadanía y realizar propuestas viables, por el contrario, si no toman decisiones o medidas, serán involucrados en constantes discusiones mediáticas, marcadas plenamente por el ejecutivo. Hay guerras que se pueden ganar perdiendo una batalla, en buena parte esto se debe interpretar cómo evitar que funcionarios hablen pensando con las vísceras y se conviertan en contestaría de cada acción o escrito que se coloque en las redes sociales, sino corren el riesgo de estar en constantes pleitos que la relaciona como posición institucional, aunque sea muy personal, cada partido debe amarrar a ciertas personas.

El descontento hacia los partidos mayoritarios, dio al presidente electo una significativa diferencia de votos, lo que significa al traducirlo a la realidad, un enorme espacio de maniobra, el señor Bukele, conoce las condiciones que tiene cada partido después de la elección, mientras están interesados en re acomodarse, él ya está en camino de cambiar la correlación adversa, manejando hábilmente la agenda, y los partidos que no salen de su shock, producto de los resultados electorales recién pasados.

Hábilmente el tema del edificio legislativo por escuelas, puso una brasa en las manos de los partidos, generando conflictos considerables en Arena, dando todo el tiempo necesario para que todos los medios, cercano o no le proporcionen cobertura y saque palabras de reproches en Arena o el FMLN. La población a la expectativa, valorando cómo muy negativa la postura de oponerse a la construcción de más escuelas. Falta el tema de la CICIES, la reducción de diputados, entre otros temas que también generan importantes posiciones encontradas en sectores de mucho peso.

La postura de confrontación de dos Órganos de Estado no beneficia a nadie, ya en campaña por cierto, las decisiones que se toman con cabeza tibia no traerá nada más que más conflicto, incertidumbre y descrédito a la clase política. En todo caso no debe extrañar a nadie que en política los temas que se discuten sólo pueden ser movimientos de tacto u olfato que tengan a su fondo el interés partidario, alejado de la necesidad de la población. La campaña de concejos municipales y de diputados del 2021 ya inició, siendo el primero en arrancar el presidente electo, poniendo manzanas envenenadas sobre la mesa y los diputados tomándolas. Los protagonistas quizá aún no se han percatado que ya les tomaron la delantera.

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